¿ Cómo podemos difernciar a un escritor competente de uno que no lo es?

Podríamos simplificar respondiendo que al leer el producto, la composición, nos percataremos de las características de dicho autor.
Ahora bien, si quisieramos enseñar a nuestros alumnos pautas para escribir de forma competente deberíamos hacer hincapié en las estrategias para obtener un resultado óptimo.
Veamos las tres partes más importantes para conocer y entender estas estrategias.

domingo, 7 de febrero de 2016

Conclusiones

Los aspectos que caracterizan un proceso de composición efectivo son:

1. Conciencia de la audiencia: El autor debe dedicar tiempo a pensar como quiere presentarse a sus lectores.
2. Planificación del texto: Tener clara la estructura que seguirá el texto.
3. Releer: Para mantener el sentido global del texto.
4. Revisión del texto: Para efectuar cambios si fuera necesario, entrelazar párrafos.
5. Utilización de las estrategias de apoyo durante la composición: Consultar diccionario, manuales.
6. Uso de las habilidades para resumir y hacer esquemas de textos: Esquemas para realizar una estructura jerárquica y no lineal y resúmenes para identificar información relevante y sintetizar.


Datos complementarios

Para ser un buen escritor se debe ser un buen lector. Puede ocurrir que un escritor quiera componer un texto a partir de otro por lo que un lector eficiente debe repasar, parafrasear o interpretar los elementos de un texto para comprender la estructura del mismo. 

Un lector eficiente recurre a la realización de esquemas. Según estudios realizados sobre la enseñanza de hacer esquemas para la comprensión lectora, los buenos lectores son:
  • Más selectivos a la hora de elegir las frases más importantes del texto.
  • Marcan relaciones de causalidad entre los distintos elementos que aparecen en el texto.
  • Tienen más facilidad para comprender las relaciones causales entre los elementos.
Un lector eficiente es capaz de hacer resúmenes, discriminando la información relevante del texto de la irrelevante. Un buen lector consigue otorgar la importancia requerida a cada frase del texto, como lo hubiera hecho el escritor del mismo texto.

Por otro lado, comparando las características de los escritores adultos con escritores más jovenes a la hora de resumir textos, los escritores adultos tienen más capacidad de abstracción y síntesis y son más capaces de crear frases nuevas para resumir textos que trasmiten información muy general (Winograd 1984).

Estrategias de apoyo

Ya hemos mencionado la importancia de algunas de las estrategias de composición que utiliza un escritor competente. Estas estrategias serán suficientes si el autor conoce el tema del que va a escribir.  Puesto que nadie tiene todos los conocimientos sobre cualquier tema, veamos como aborda esta situación un escritor:

1. Podría evitar mencionar aquello que desconoce.
2. Si tiene dudas en ortografía podría evitar dichas palabras.
3. Prescindir de datos olvidados.
4. Elaborar un texto con las pocas ideas que se tengan.

Si el autor actúa según estos puntos, su composición será coherente y acabada pero carecerá de ideas y el lenguaje será poco preciso. Para afrontar estas dificultades sería mucho más positivo:

1. Esforzarse por recabar en la memoria lo que se había olvidado.
2.Intentar pensar en palabras similares a las que buscamos.
3. Preguntar a otras personas por otra palabra distinta.
4. Consultar diccionarios.

Si el autor decide actuar de esta manera  necesitará "microhabilidades", es decir, como buscar una palabra en el diccionario, conocer por ejemplo, reglas ortográficas. Esto es lo que se denomina "estrategias de apoyo". Dichas estrategias ayudan a solucionar las deficiencias de conocimiento en una u otra área que se le plantean al escritor.

Veamos los tres tipos de deficiencias que puede encontrarse un escritor durante la composición de un texto.

Las deficiencias gramaticales ó léxicas se pueden suplir con el código adquirido, que es el que guía la redacción espontánea de un escritor. Si tiene dudas en este área, por ejemplo, descone la ortografía correcta de una determinada palabra, podría esforzarse por recordar, usar reglas aprendidas para aplicarlas a la palabra problema o recurrir a fuentes externas como un dicionario por ejemplo.

Las deficiencias textuales se refieren a problemas de forma, es decir, coherencia, adecuación, cohesión y disposición del texto. La estrategia para solucionar este problema podría ser consultar una fuente externa si el escritor está trabajando en un tema desconocido para él.

Las deficiencias de contenido se refieren a la falta de conocimiento de un dato determinado, un nombre o falta de ideas para desarrollar el tema. En este caso podría recurrir a la creatividad. Desarrollar y crear nuevas ideas a partir de los conocimientos que ya se tienen o consultar una fuente externa, por ejemplo, pedir ayuda, consultar un libro o manual.

Las estrategias de composición y de apoyo se complementan y juntas constituyen el conjunto de recursos que los autores desarrollan para crear sus composiciones. 
 

Estrategias de composición


Los buenos escritores hacen esquemas, escriben borradores previos y releen lo escrito para generar ideas, enriquecerlas y traducirlas al código escrito. Por otro lado, deben tener conciencia de los lectores, es decir, a quién va destinada la composición.

Comencemos pués por esta última,  la conciencia de los lectores, según estudios realizados por Flower y Hayes entre escritores competentes y principiantes,  los expertos tenían en cuenta las características de la audiencia para sus textos. Pensar en la audiencia ayuda a generar ideas durante la composición. Según dichos estudios el 60% de las ideas nuevas de los escritores expertos nacían debido a que tenían en cuenta a la audiencia de sus textos.

En cuanto a la planificación que hemos mencionado anteriormente, los buenos escritores dedican más tiempo a planificar y pensar antes de empezar a escribir., hecho que corroboran los estudios realizados por Wall y Petrovsky(1981).

Los buenos escritores se detienen el doble de tiempo para examinar lo que escriben, releen sus borradores antes de hacer otro o de escribir el final (Birdwell 1980).

En cuanto a la corrección  un buen escritor hace las correcciones de sus textos una vez que está satisfecho con el contenido ya que revisar la forma del texto de manera continuada rompe la creatividad así como el flujo de la redacción.

Un escritor eficiente no siempre recurre a una redacción lineal y ordenada sino que la puede interrumpir en cualquier momento para empezar de nuevo.